
Hermano, Tu me elegiste como uno de tus guerreros, no uno más, Tu quieres que lidere este ejército victorioso y que salve a cuantos pueda, que conquiste naciones para Ti, que defienda Tu Ciudad y que te entregue mi vida en batalla.
Aquí me tienes Hermano. Daniel, el que está dispuesto a morir por Tu reino, te saluda!!
…Por lo único que vale la pena luchar es por Amor.
Me despojaste de todos mis bienes, familia y amigos, solo para aligerar mi carga y que me fuera más fácil peliar esta guerra. Todo lo que me diste te lo devuelvo de corazón. Tu me retornarás lo que quieras, cuando quieras, siempre que sea necesario para continuar el camino hasta encontrar el vórtice que me conduzca al Padre y atravezando el vórtice les abra una brecha fácil de pasar a los que Tu me confiaste.
Señor, dame un corazón de niño para creer;
y dame un corazón de madre para amar;
para actuar, regalame Señor, un corazón de Padre.
y dame un corazón de madre para amar;
para actuar, regalame Señor, un corazón de Padre.

