Tuesday, March 01, 2005

AUSENCIA
Fue cuando no pude más y grité "yo!",
cuando escuché mi eco diciéndome "yo!".

Y supe que las cosas nunca habían tenido bordes,
que el hueco de todas las bahías se recortaba en mí,
que el borde de todos los otros comenzaba donde faltaba yo.

Fue cuando supe que no había nadie.

Pero no corrí de un lado a otro para encontrarme con nadie,
me quedé solo y, aun así, alguien estaba de más.
Quizás no era yo, era el eco de mí.

Fue entonces cuando me asaltó una duda:
si no había nadie, sobre quién rebotaba mi grito para volverse eco de mi?

Es sobre ésta duda que ahora escribo,
o tal vez, sea sobre la misma y única esperanza
que siempre escribí.




SOLEDAD
En el hueco que aún no llené,
en la sed del otro por mí
de la cual aún no bebí,
en el nombre que me nombra
y aún no escuché,
anhelo ser yo pero en otro.
Diferente pero mutuo.
Ser uno y lo mismo,
y a la vez distinto.

No comments: