Wednesday, March 23, 2005

Toda soledad es huella
There’s a hole in my soul
You can see it in my face
It’s a real big place

(Robbie Williams – Feel)

Esta mañana me levanté a las 5am, dije Prima (oración que los monjes rezan a las 6am), desayuné avena y escons que preparé en el hornillo Coleman de la cabaña. Es inevitable estar aquí adentrado en tan profundo silencio y soledad, acompañado por la música de los grillos, los pájaros, la lluvia y la presencia de Dios en la naturaleza que me rodea. Sin TV, sin cine, sin centros comerciales, sin celular, el silencio y la soledad se hacen más densos y alcanzan intensidades que me hieren. Me tallan una endidura que me traspasa, limpiandome de todo lo que traia conmigo. Mi corazón se resiste a tanto silencio y me canto las últimas canciones que estuve escuchando, pero me dejo llevar por ellas, no las callo, dejo que solas se silencien y despidan de mi.


Esta mañana mientras caminaba en medio de la neblina del bosque que me rodea no puede más que sentir mi soledad, extrañar a Pili y a mis amigos. Sentirse solo tiene en el hombre una doble significación. Por una parte consiste en tener conciencia de sí, pero de un sí mismo que se siente inacabado, que no encuentra en sí aquello de lo que carece. Aquello que lo remite a lo que él no es, a lo que anhela de sí.
Hay una parte de mi inalcanzable desde mi soledad. Hasta no ser en otro somos a medias. Tropiezo con mi mitad, con el obstáculo a mi supremo anhelo: la unidad.

En el hueco que aun no llené,
en la sed del otro por mi
de la cual aún no bebí,
en el nombre que me nombra
y aun no escuché,
anhelo ser yo pero en otro.
Diferente pero mutuo.
Ser uno y lo mismo,
y a la vez distinto.

Busco la unidad, la que no anula la diferencia. Busco la comunión.
Todos buscamos quien nos nombre, quien nos diga nuestro valor. Todos buscamos un tu que nos realice, que haga aflorar de sí un tu. Mi existencia no radica en la relación conmigo mismo, existe en la relación con un tu.

No son mis ojos
los que pueden mirarme a los ojos,
son siempre los labios de otro
los que me anuncian mi nombre.

No comments: