Un amigo me hizo una observación sobre el tema de La Rutina que mencionaba en mi carta anterior, como una las acciones que matan al amor. El hablaba de que los habitos rutinarios eran buenos. Entonces cai en la cuenta de que es verdad, asi como la rutina va encontra del amor por ser un acto que carece de sentido al no pasar por el corazón, el rito es el mismo acto pero en el celebramos algo. Aquello que le contesté a él quiero hoy compartirlo contigo."Los ritos son necesarios”, le dice el zorro al Principito. El principito, con el espíritu pregunton que le caracteriza, le dice: “¿Qué es un rito?”. A lo que el zorro responde: “Es lo que hace que un día sea distinto de los otros días; una hora, de las otras horas. Entre los cazadores, por ejemplo, hay un rito. El jueves bailan con las muchachas del pueblo. El jueves es, pues, un día maravilloso. Voy a pasearme hasta la viña. Si los cazadores no bailara en día fijo, todos los días se parecerían, y yo no tendría vacaciones”.
Los ritos son un buen antídoto frente a la rutina, al romper la uniformidad y monotonía en que se desarrolla la vida. A esta ruptura del aburrimiento que impone la pesada cotidianidad se refiere el zorro cuando dice que el rito es lo que hace que no todos los días y todas las horas sean iguales.
En la naturaleza vemos un ejemplo, alli esta ella acudiendo puntualmente a cada una de sus celebraciones: en las estaciones; en los ciclos lunares; en las salidas y en las puestas del sol. Toda ella, de esta forma, se conmueve y se revitaliza a través de los ritos de puesta en marcha y de renovación periódica de sus leyes.
Aburre ir todos los días a trabajar o la universidad, los domingos a misa, a los encuentros familiares, ver los mismos amigos los fines de semana: se anhela la novedad, lo último. Por el contrario, cuando algo nos llena, nos parece bien, nos alegra, entonces queremos repetirlo.
El rito siempre es una manifestación de algo que se lleva dentro. Por eso son necesarios, porque en las relaciones con el amigo o la pareja expresan que lo llevo dentro de mí, que sus aniversarios o los nuestros son motivo de alegría para mí.
No hay nada más desolador que observar con cuánta frialdad se comienza y se termina el trabajo o las clases; con cuánta prisa se toma el desayuno o cualquier comida (cuando no es que la televisión está por medio); cómo se acumulan las tensiones en la pareja porque no hay tiempo, entre otras razones, para ir limando los problemas de la convivencia e ir restableciendo y actualizando el sentido del proyecto de vida que comparten, y los objetivos a alcanzar con él, los cuales justifican el amor y la relación.
El rito entonces es hacer las cosas de siempre, poniendo el corazon en ellas, elevandolas a Dios y comaprtiendolas con los que amamos. Esa es la forma en que transformamos algo tan dañino como la rutina en algo sano y hermoso como el rito. Rito es celebrar con alegria todo lo que nos es dado, la amistad, el amor, el trabajo, el estudio, la salud, y hasta el mismo Dios, compartiandolo con otros. Y renovar todo eso periodicamente, celebrando. Sí FIESTA!
Qué bueno es hacer Taichi todas las mañanas y sentirme saludable. Que bueno es leer un libro sentado bajo el sol en Juan Valdez mientras saboreo un machiato (deslactosado). Qué bueno es ir a misa los domingos y escuchar lo que Dios tiene para decirme ese dia. Qué bueno es caminar al solcito del medio dia despues de almorzar y sentir como la naturaleza me conciente. Qué bueno es encontrarme con mis amigos (en el chat, el telefono o el bar) y renovar nuestra amistad. Qué bueno es renovar mi espiritu escalando montañas o kayakeando el Rio Negro. Qué bueno es hablar con mi hija y decirnos cuanto nos amamos, jugar, contestarle sus “porque” y celebrar nuestro amor. Qué bueno son los domingos cuando me siento a escribir. Qué buenas son las celebraciones –cualquiera y por cualquier motivo- junto con las personas que uno quiere. Qué agradecido estoy con Dios por poderte escribir periodicamente y recordarte que siempre estas en mis corazón.
Le pido a Dios que te regale la alegria de descubrir su amor en las cosas de todos los días y a celebrarlas compartiendolas con las personas que amas, te aman y las que te fueron confiadas.
Un abrazo y que Dios te bendiga,
Daniel

