Wednesday, October 17, 2007

Bocas del Toro (Panama)

Partí esta mañana, bien temprano, de la desolación de la workaholic city, con la ansiosa esperanza de unos dias de paz junto a viejos amigos y los que WAYN me habia brindado de nuevos. Eramos seis, hasta que se sumó Marlene, una panameña "autentica" que trabajaba en el Pub cercano al hotel donde poniamos a descansar nuestras tablas. Sí, solo nuestras tablas, creo que el exeso de O2 puro y adrenalina no nos dejaba dormir, pasabamos horas hablando spanglish, comentando las olas, hablando de nuestras vidas y riendonos de nosotros mismos. Curiosamente las olas de la noche eran mejores que las de la madrugada. No hubo muchos sets poderosos, pero hubo muchos ratos de amistad geniales e instantes alucinantes. Cuando caminabamos hasta el mar cargando las tablas parecía que el tiempo se lentificaba, que el sol nunca terminaria de ponerse o salir, apropósito, para contemplarnos unos minutos más en nuestro ritual. Ver a Cris, Katty y Marlene montadas en sus tablas esperando un set era otro evento milagroso, con los chicos soliamos quedarnos retrasados solo para verlas, cual surf goddests esperando que Neptuno las acariciara con sus olas de esmeralda y sal. Esperar una buena ola es lo más parecido a una oración profunda, donde uno hace silencio, pierde su mirada en algún punto y escucha lo que Dios tiene para decirle... hasta que finalmente llega, lo arrebata a uno en extasis, para devolverlo luego a la realidad -de la cual la ola también es parte- con el alma renovada, transformada, entrelazada con el todo.
Es dificil poner en palabras lo que no tiene forma de expresarse, sino que es puro feeling, por eso aqui van algunas de las fotos.





1 comment:

Anonymous said...

Good for people to know.