PK 19
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Padre José Kentenich
El Padre Kentenich fue un educador y pensador moderno que fundó un movimiento espiritual, de educación y educadores, Quienes lo conocemos y nos sentimos sus hijos, reconocemos en él un modelo de Padre, Varón e Hijo. Podría explayarme mucho más sobre él y mi relación filial con su persona y algún día lo haré, lo que sí es seguro que llenaría un blogger entero sólo hablando del Padre José.
“Aguante con valor” fue la frase que aquél día de junio me dijo el Padre José. Lo primero que se cruzó por mi cabeza fue “aguante?” …“aguantar es cristiano?” “Esperar” seguro que es una virtud, pero “aguantar” suena a “soportar”, suena feo. Pero enseguida supe que lo que me recomendaba en ese momento es que fuera prudente… valerosamente prudente. Quienes me conocen saben que tengo tendencia a encolerizarme ante las injusticias, la deshonestidad, el autoritarismo, el individualismo (por si no se enteraron a Superman lo mataron) y, especialmente, las faltas a la palabra empeñada. Uno de los socios de mi compañía tiene un asesor financiero que reúne algunas de las características que mencioné con anterioridad.
Aquella semana éste hombre había logrado encolerizarme de una manera en que lo único que quería era pedir “su cabeza en bandeja de plata”, claro que figurativamente, lo que verdaderamente deseaba es que saliera de mi compañía y mi vida para siempre…aunque ficcionar su desmaterialización era lo único que me calmaba.
Ya había hecho todos los intentos por entenderlo, comprenderlo, llegar a algún acuerdo. Pero hasta habiéndome dado la mano y acordado las paces, el tipo hizo exactamente lo opuesto a lo acordado al día siguiente. Ya no tenía forma de entender. Del lugar y cultura de donde yo vengo una traición se paga con la cabeza del traidor.
Averigüe todo lo que se podía saber de él, le descubrí varias mentiras comprometedoras y con todo eso más mi enojo, escribí una carta a la Junta Directiva. Saboreé cada palabra, disfruté imaginando a los miembros de la Junta pensando “hemos sido engañados por éste tipo!!!... y durante tanto tiempo”.
PK19 El día que iba a entregar la carta, no estaba seguro de hacerlo, sabía que le haría mucho daño a esa persona, pero mi ira podía más conmigo, entonces le pedí a Dios una señal que me dijera si debía entregarla o no. Esa mañana camino a la oficina vi una señal de transito sobre el camino que decía PK19, y fue suficiente para evitar la entrega. PK son las siglas de Padre Kentenich y descubrir que el mensaje tenía que ver con el Padre Kentenich. Me dije “Aguante con valor”. Y así lo hice.
La carta nunca llegó a la Junta, nunca la entregué. Pensé…Dios ama a mis enemigos. Porqué debería yo aniquilarlo. Opté por decir las verdades menos duras en una reunión, delante de él y del resto de la Junta. La reunión fue difícil para él, pero aun más difícil fue guardarme lo que había averiguado de él.
Si Dios siempre me ha dado nuevas oportunidades, porqué no yo dársela a otro, claro que no lo haría por mi mismo, sino porque finalmente es Dios quien actúa en mí.
“Aguante con valor!” es mantenerse prudente, hacer silencio, guardar un secreto, cuando todo nuestro interior desborda de ira o alegría y aquello que nos fue revelado puede hacer un daño grande a alguien… aun a nosotros mismo.
“Aguante con valor” cuando las cosas no salen en el tiempo y-o la forma en que era esperado y uno se ve tentado a “tirar la toalla” pisoteando su confianza en Dios.
“Aguante con valor”, al decir de San Pablo, “esperar contra toda esperanza”, sabiendo que Dios nunca nos deja solos y todo lo que nos sucede es para nuestro bien, aunque solo veamos nubes negras en el horizonte.
Y revisando en diccionario encontré que “Aguantar” viene del latín “Tolerare” “tolerancia”, respeto o consideración hacia las opiniones o prácticas de los demás, aunque sean diferentes a las nuestras”

