La falta de escritura, la de expresar de forma escrita lo reflexionado en el silencio y la soledad, en la paz y el astío, en la alegría y el dolor, me suele dejar estancado en el espacio-tiempo. Sin poder avanzar, el tiempo me pasa pero no lo vivo. Pero porqué? Cuando en el colegio o la universidad me retrasaba en una lección o una de las meaterias, esa única arrastraba a las demás, hasta que finalmente –en el mejor de los casos- uno la recupera. Cuando no es así, se transforma en un poco de nieve suelta en una pendiente pronunciada que mis skis desprendieron y como no supe frenar un poco para dejarla pasar, se transformo en un alud, que me arrastró a mi… y lo que es peor a aquellos que estan cerca mio –mis amigos y familia-. Y debemos vivir con eso siempre. José Kentenich decía sabiamente: "en ellos repercuten tu ser y tu vida, deciden su dolor o acrecientan su felicidad", refiriendose a la íntima relación que existe entre nosotros y los que nos fueron confiados: hermanos, amigos, familia, compañeros, empleados, hasta nuestras empresas y proyectos.
Hace poco se inició una nueva comedia de TV, "my name is Earl" y todo empieza cuando Earl se da cuenta de que las cosas no le estaban saliendo bien y no avanzaba en la vida por culpa de un mal "karma", que él mismo había generado con hechos negativos: una novia a la que engaño y la dejó sin nunca despedirse; una mujer sin una pierna a la que le robó el carro aprovechandose de su limitación; un compañero del colegio del que toda la vida se burló. Entonces reconoce que para terminar con ese "karma" que lo perseguía debe reconciliarse con todos ellos, hace una lista y comienza la difícil tarea.
Acaso no nos pasa lo mismo? Todos tenemos un "deber de estado", debo ser un buen padre, madre, hijo, estudiante, empleado, jefe, esposo. Y eso representa nada más que hacer lo que se espera de nosotros y que nuestra conciencia nos dice que esta bien. Ejemplo: Cuando era niño mis padres esperaban de mi que me levante apenas suene el despertador, me duche y cambie rápido, desayune todo o una gran parte de lo que me fue servido, esté listo en la puerta para cuando el bus pase por mi, preste atención en clase, respete a mis compañeros y profesores igual que a mis padres, haga mis tareas y estudie. De adulto, mi esposa espera que le sea fiel, mis empleados que resuelva sus problemas más allá de lo que debo como jefe, mi jefe el que le sea leal, los anime y sea justo con ellos, mis amigos que les dedique algo de tiempo, mi cuerpo el que lo cuide y haga algo de deporte, mis padres que los visite y llame seguido. Muchas más cosas se te ocurrirán y sin duda son válidas.
Pero cuando dejo de hacer alguna de esas cosas, o la hago parcialmente o sin ganas mi Karma se empieza a volver en mi contra y no acaba allí, también afecta a las peronas y tareas que me fueron confiada, como decia el Padre Kentenich.
Cuidado que no estoy hablando de "pecado", de "mandamientos", hablo de algo más sutil, que es cumplir con nuestro deber: hacer lo ordinario y de todos los días correctamente, con ternura, aunque nos cueste retomar la tarea, pedir perdón a quien debamos, reconciliarnos con nuestro entorno y revertir el mal karma. Siempre hay tiempo, cualquier momento es "buen momento". Earl nos enseña algo muy bueno, de nada sirve, pedir perdón a Dios o reconocer nuestros pecados, sin no buscamos además reconciliarnos con nosotros mismos y con aquellos a los que les hemos fallado. Al menos debomos tratar, no siempre le fue bien a Earl, pero el solo hecho de hacer el esfuerzo le dovolvió parte de esa paz que perdió.
Empezaré por revertir solo una de las cosas que no he hecho bien, para luego seguir con otra y otra más hasta que me sienta en paz.
Hace poco se inició una nueva comedia de TV, "my name is Earl" y todo empieza cuando Earl se da cuenta de que las cosas no le estaban saliendo bien y no avanzaba en la vida por culpa de un mal "karma", que él mismo había generado con hechos negativos: una novia a la que engaño y la dejó sin nunca despedirse; una mujer sin una pierna a la que le robó el carro aprovechandose de su limitación; un compañero del colegio del que toda la vida se burló. Entonces reconoce que para terminar con ese "karma" que lo perseguía debe reconciliarse con todos ellos, hace una lista y comienza la difícil tarea.
Acaso no nos pasa lo mismo? Todos tenemos un "deber de estado", debo ser un buen padre, madre, hijo, estudiante, empleado, jefe, esposo. Y eso representa nada más que hacer lo que se espera de nosotros y que nuestra conciencia nos dice que esta bien. Ejemplo: Cuando era niño mis padres esperaban de mi que me levante apenas suene el despertador, me duche y cambie rápido, desayune todo o una gran parte de lo que me fue servido, esté listo en la puerta para cuando el bus pase por mi, preste atención en clase, respete a mis compañeros y profesores igual que a mis padres, haga mis tareas y estudie. De adulto, mi esposa espera que le sea fiel, mis empleados que resuelva sus problemas más allá de lo que debo como jefe, mi jefe el que le sea leal, los anime y sea justo con ellos, mis amigos que les dedique algo de tiempo, mi cuerpo el que lo cuide y haga algo de deporte, mis padres que los visite y llame seguido. Muchas más cosas se te ocurrirán y sin duda son válidas.
Pero cuando dejo de hacer alguna de esas cosas, o la hago parcialmente o sin ganas mi Karma se empieza a volver en mi contra y no acaba allí, también afecta a las peronas y tareas que me fueron confiada, como decia el Padre Kentenich.
Cuidado que no estoy hablando de "pecado", de "mandamientos", hablo de algo más sutil, que es cumplir con nuestro deber: hacer lo ordinario y de todos los días correctamente, con ternura, aunque nos cueste retomar la tarea, pedir perdón a quien debamos, reconciliarnos con nuestro entorno y revertir el mal karma. Siempre hay tiempo, cualquier momento es "buen momento". Earl nos enseña algo muy bueno, de nada sirve, pedir perdón a Dios o reconocer nuestros pecados, sin no buscamos además reconciliarnos con nosotros mismos y con aquellos a los que les hemos fallado. Al menos debomos tratar, no siempre le fue bien a Earl, pero el solo hecho de hacer el esfuerzo le dovolvió parte de esa paz que perdió.
Empezaré por revertir solo una de las cosas que no he hecho bien, para luego seguir con otra y otra más hasta que me sienta en paz.

