
Lara, una muy querida y enamoradiza amiga, propensa a vincularse fácilmente con todo el mundo, vive sintiéndose frustrada porque se involucra afectivamente con chicos con los que cruza el límite de la amistad y luego no encuentra la forma de recuperar esa relación original, terminando por no volver a verlos la mayoria de las veces. Ayer me invitó a festejar Oktoberfest en Monkey Pub, birras de pormedio, mientras escuchábamos música british interpretada por una típica banda de pop, no se trataba de un simple encuentro, sino de una consulta a “un amigo maduro, pero chévere” como lo expresara ella…lo cual me dejó sintiendo entre viejo y agradecido…jajaja Lo que le dije fue largo de escribir, pero luego me quedé pensando y lo resumí en lo que va a continuación.
No hay nada más maravilloso que la amistad, y para no dañarla es importante tener un respeto reverenciado por la privacidad del otro, por su silencio, por sus palabras, por su forma de ser, por sus errores. Un estar con el otro, sentir con el otro pero sin invadir su mundo, sin entrometerse y listo para retirarse cuando ya sentimos que no hacemos falta, antes de que el otro lo sugiera o que no nos quiera dejar. Es escuchar agradecido todo lo que el otro nos regala desde su corazon, para guardarlo agradecidos en el nuestro, y desde alli -en cierta forma misteriosa- redimirlo. Es un acompañar silencios, generoso, amoroso, que hace saber al otro que cuenta incondicionalmente con uno y solo se lo recuerda cuando siente que el otro necesita que yo renueve ese compromiso. Es cuidar del otro aunque la distancia fisica impida la presencia, es orar por el otro, es interceder por él ante Dios, es pedirle a El que nos tome como instrumentos para ayudar al otro.
Intangibilidad virginal es entonces un encuentro comprometido sin límite con el otro pero que sabe guardar la distancia sin perder el calor afectivo, cuidando que el otro no se sienta invadido. Sus verbos son "escuchar", "acompañar", "cuidar", "regalar", "servir", "orar", "redimir", todas expresiones del Amor.
No hay nada más maravilloso que la amistad, y para no dañarla es importante tener un respeto reverenciado por la privacidad del otro, por su silencio, por sus palabras, por su forma de ser, por sus errores. Un estar con el otro, sentir con el otro pero sin invadir su mundo, sin entrometerse y listo para retirarse cuando ya sentimos que no hacemos falta, antes de que el otro lo sugiera o que no nos quiera dejar. Es escuchar agradecido todo lo que el otro nos regala desde su corazon, para guardarlo agradecidos en el nuestro, y desde alli -en cierta forma misteriosa- redimirlo. Es un acompañar silencios, generoso, amoroso, que hace saber al otro que cuenta incondicionalmente con uno y solo se lo recuerda cuando siente que el otro necesita que yo renueve ese compromiso. Es cuidar del otro aunque la distancia fisica impida la presencia, es orar por el otro, es interceder por él ante Dios, es pedirle a El que nos tome como instrumentos para ayudar al otro.
Intangibilidad virginal es entonces un encuentro comprometido sin límite con el otro pero que sabe guardar la distancia sin perder el calor afectivo, cuidando que el otro no se sienta invadido. Sus verbos son "escuchar", "acompañar", "cuidar", "regalar", "servir", "orar", "redimir", todas expresiones del Amor.


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